Cuando empecé a hacer pole, todavía no estaba el boom televisivo, y al grasa atroz de Tinelli todavía no se le había ocurrido la brillante idea de poner un caño en su programoide. Básicamente me parecía divertido y original. Una forma de mantener el cuerpo en movimiento que no iba a querer dejar por cansancio.
Al tiempo empezó el circo: la mujer de Castells el piquetero, una seleccion de gatos variopintos y otros personajes (Matías Alé, por el amor de Dior!!)... y entonces ya no se podía decir "estoy haciendo poledance" sin aclarar, por defensa de mi amor propio "...desde antes que saliera en Tinelli."
El pole es más que el baile cabaretístico (aunque una es la que decide qué hace con la disciplina). Tiene danza, acrobacia, fuerza, resistencia, disciplina, es un arte tanto como un ejercicio. Te hace mas conciente de tu cuerpo y mas femenina (aunque sigo siendo un marinero ruso cuando quiero decir guarangadas). Te va formando sin que te des cuenta. Y sobre todas las cosas, se te hace adicción.
---
Empieza la temporada de invierno, y comienzan las clases. Por cualquier consulta, e mail a adri_nowell@hotmail.com